En un reportaje de invierno de 2019, Naowa, guardabosques ecológico en Madoi, describe su semana laboral. Recorre su sector al menos dos veces por semana, anota dónde aparece la fauna y denuncia infracciones ecológicas. Los avistamientos y el estado de los pastizales forman parte del seguimiento de las fuentes del río Amarillo.
El artículo sitúa su trabajo entre los cambios de los lagos y praderas de Madoi. La hierba que brota bajo la nieve importa tanto a la fauna como al ganado. Conocer el terreno se convierte en una práctica regular de vigilancia.
