En el puerto de Lüshun resulta útil empezar por la forma. Su entrada se encuentra entre la Colina Dorada y la Cola del Tigre y da paso a aguas resguardadas divididas en una parte oriental y otra occidental. En los relatos históricos, esa relación entre una abertura estrecha y una dársena interior ayuda a explicar el atractivo del lugar para uso naval.
El paisaje por sí solo no hace estratégico a un puerto. La protección frente al mar abierto debe combinarse con profundidad, acceso, capacidad de reparación y conexiones hacia el interior. La geografía ofrece posibilidades; la ingeniería y las decisiones políticas convierten algunas en una base operativa. Diques y talleres darían a estas aguas protegidas una nueva función.
