Tenzin Chodzha empezó a aprender a hacer incienso en Nyemo a los once años. Un perfil del Tibet Daily de mayo de 2026 repasa el trabajo que aprendió de su familia: reconocer ingredientes, amasar la pasta, entender las mezclas y dominar las operaciones sucesivas. La destreza consistía en juzgar los materiales y completar el proceso, no solo en seguir una receta.
La zona de Thonpa, en Nyemo, se asocia con una larga tradición de incienso tibetano. Para un aprendiz joven, esa tradición tomaba la forma práctica de repetir tareas bajo manos experimentadas. Había que reconocer un ingrediente antes de prepararlo; la mezcla debía ser manejable antes de convertirse en una varilla terminada.