El 11 de febrero de 2025, el pueblo de Qilidian, en el distrito de Ledu, preparaba el festival de faroles de los nueve giros del río Amarillo. Los vecinos empezaron por el suelo: líneas blancas marcaron el plano, se levantaron postes de madera a lo largo del trazado y se unieron con cuerdas. La disposición sinuosa sigue un esquema de nueve palacios y ocho trigramas, con giros y pasajes entre las luces.
El Diario de Qinghai contó unos 3.600 postes en el montaje de aquel año. Cada farol hecho a mano añadió una pequeña composición al recorrido. Flores, aves, insectos y personajes de relatos aparecieron en las pantallas, convirtiendo el camino marcado en una sucesión de imágenes iluminadas.
