Una cámara de ladrillo en una pendiente
El horno Nanfeng asciende por una ladera de Shiwan, junto al río Dongping. Construido durante el reinado Zhengde de los Ming, a comienzos del siglo XVI, pertenece al tipo alargado e inclinado conocido como horno dragón. Su estructura de ladrillo contiene una cámara en la que se pueden colocar numerosas piezas para cocerlas.
En la parte delantera está el hogar, que permite calentar el horno. Las aberturas superiores, llamadas «ojos de fuego», sirven para añadir leña y vigilar la cocción. Las puertas laterales y traseras permiten cargar y retirar las piezas. Cada tipo de abertura cumple una tarea distinta.
De la arcilla al objeto terminado
El horno forma parte del paisaje cultural que presenta el Museo de Cerámica de Shiwan. Sus exposiciones siguen la arcilla por las etapas de modelado, decoración, esmaltado y cocción; otra sección explora los antiguos oficios cerámicos de Shiwan. Una vasija o una figura terminada pertenece a esa secuencia de trabajo más amplia.
El museo reúne los antiguos hornos con edificios históricos, colecciones cerámicas y espacios para hacer piezas. En los patios y las galerías, la escala pasa de una larga estructura de cocción a objetos individuales. El paisaje productivo permite comprender juntos los materiales, las herramientas y el trabajo terminado.
Una estructura reparada una y otra vez
El horno Nanfeng ha sido reparado durante su larga historia de uso. Su forma actual conserva una tecnología gracias a la atención continua prestada a la estructura. Cerca se encuentra Gaozao, otro horno dragón de época Ming con su propia cámara, puertas y filas de aberturas para el fuego.
Ambos hornos relacionan la historia cerámica de Shiwan con edificios concebidos para una tarea específica. Una pared, una abertura o un suelo inclinado forman parte de la organización de la cocción. Lo que perdura es tanto un lugar antiguo como un registro físico de decisiones sobre la arcilla, el combustible y el calor.

