Un reportaje de 2020 sobre la aldea de Wutun presenta a Xiawu Jiao, pintor y escultor que transmite las artes Regong. También sigue a Doula, entonces de 20 años, mientras aplica color a un lienzo en el patio artístico de Longshu. La tela ya tenía un dibujo trazado y su pincel recorría la imagen. El aprendizaje ocurría junto a la obra visible, en el mismo espacio del pueblo donde trabajaba el maestro.
Del diario
Aprender a pintar en Wutun
Un reportaje de 2020 muestra la práctica de la thangka en Wutun a través de un maestro, aprendices y un joven que colorea un lienzo en el patio artístico de Longshu.

Un maestro y un joven aprendiz
Cuando la práctica se vuelve sustento
Otra aprendiz del reportaje dijo que llevaba tres años estudiando pintura y ganaba unos 30.000 yuanes al año. Las cifras pertenecen a su experiencia personal y al texto de 2020. Aun así, muestran una posible vía en Wutun: dedicar tiempo a dominar un arte minucioso y después trabajar por encargo. El artículo también indicaba que el patio de Longshu había firmado con más de 400 artistas ese año. Formación y producción coincidían en un lugar, conectando la imagen con una comunidad de trabajo.
