El nombre es el hecho más simple de este templo y el que sobrevivió. Shuanggui significa dos osmanthus, y la casa fue fundada en 1653, décimo año de Shunzhi, por el maestro chan Poshan Haiming, que la construyó como templo Fuguo. Los dos árboles del recinto le dieron el nombre que conservó. De 1653 a 1926 pasó por siete generaciones de abades, entre ellos Poshan y Zhuchan, y creció hasta siete salas, ocho tang y ocho patios. En la época republicana se le llamó la primera de las casas del Shu y corte ancestral del chan del suroeste, y en 1983 el Consejo de Estado lo confirmó como templo budista clave nacional de la zona han.
Del diario
Shuanggui: el templo de los dos osmanthus
Una casa chan fundada en 1653, sostenida por setenta y dos pilares y salvada en los años de disturbios por un abad con cal y pintura roja.
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Setenta y dos pilares
El plan es una línea, no un racimo. El templo mira al este y está construido de ladrillo y madera, con siete edificios a lo largo de su eje y, a ambos lados, más de trescientas habitaciones laterales y celdas unidas por largos corredores. La sala del Gran Buda mide 25 metros de ancho, 19 de fondo y 10 de alto, se apoya en 72 pilares de piedra y fue renovada tres veces, en 1758, 1822 y 1889. Entre los edificios están el shanmen, la sala del Gran Buda, la sala de Maitreya y la sala de los Quinientos Arhats, esta última construida en 1998. El templo guarda un canon budista donado por el emperador Yongzheng.
El abad que encaló a los Budas
En abril de 1968 una fábrica llegada de Pekín se instaló en el templo y los monjes fueron expulsados; en los años siguientes hubo tropas y los edificios sufrieron daños. Lo que salvó a las imágenes fue una decisión del abad Miaotan, que compró esteras, envolvió las estatuas, las encaló y escribió citas con pintura roja sobre la superficie, de modo que la sala se leía como un escaparate político y no como un santuario. La treta funcionó. El templo se reparó y el 5 de marzo de 2013 se inscribió en el séptimo lote de bienes culturales nacionales clave, protegiendo juntas las salas, las inscripciones de piedra y el canon.