En la aldea de Nianduhu, Awu desempeñaba un papel concreto en el utug, un ritual tu practicado allí. Una entrevista de campo de 2016 lo identifica como oficiante religioso de la aldea y dice que heredó el cargo de su padre después de su muerte.
Ese vínculo familiar sitúa el ritual en una comunidad específica y muestra cómo una responsabilidad pasa de una persona a otra. El relato de Awu da protagonismo a quien organiza y dirige la ceremonia.
