La Plaza del Senado debe su nombre al Senado, el antiguo consejo municipal que se encontraba aquí. El nombre conserva el recuerdo de la administración cívica en un espacio que hoy se conoce por sus reuniones públicas. Una plaza puede guardar historia social aunque sus usos actuales sean más amplios.
En la década de 1970 se añadió una fuente en el centro, que se convirtió en un punto de referencia familiar para los vecinos. El nombre portugués y el apodo chino, «Fuente», ponen el foco en aspectos distintos: uno, en el consejo; el otro, en un elemento visible en el corazón de la plaza.




