Del diario

Ocho vigas sobre la capilla

La capilla de Nuestra Señora de los Dolores de Ká-Hó se terminó en 1966.

La moderna capilla de Nuestra Señora de los Dolores de Ká-Hó, con su tejado inclinado y campanario.
La moderna capilla de Nuestra Señora de los Dolores de Ká-Hó, con su tejado inclinado y campanario.

Ocho vigas dan forma al espacio

La capilla de Nuestra Señora de los Dolores de Ká-Hó se terminó en 1966. Su interior rectangular no tiene columnas; ocho vigas inclinadas del tejado sostienen la estructura y organizan el espacio. Las vigas quedan a la vista y forman parte del carácter visual de la sala. Dividen la capilla en siete tramos, un número ligado a los Siete Dolores de María.

El edificio es un ejemplo poco común de arquitectura moderna en la historia eclesiástica de Macao. El exterior utiliza formas geométricas sencillas, en lugar de ornamentos clásicos. La forma triangular de hormigón enmarca un interior sobrio cuyo altar, ligeramente descentrado, mira hacia el pueblo al noreste.

El tejado inclinado y la sucesión de soportes exteriores de la capilla de Nuestra Señora de los Dolores en Ká-Hó.
El tejado inclinado y la sucesión de soportes exteriores de la capilla de Nuestra Señora de los Dolores en Ká-Hó.

Una devoción expresada mediante la geometría

Los siete espacios que forman las vigas aluden a los siete dolores de la Virgen María: la profecía, la huida a Egipto, la pérdida del niño, el encuentro camino del Calvario, la crucifixión, el cuerpo en sus brazos y el entierro. El altar central se sitúa dentro de esta secuencia. La estructura, la advocación religiosa y la experiencia de la sala se enlazan mediante el marco repetido del tejado.

La luz también orienta la mirada. Una ventana circular sobre la entrada, los vidrios de colores en las puertas laterales y una abertura encima del altar dejan entrar la luz natural en un interior austero de ladrillo y hormigón. El altar queda fuera del eje central, hacia el noreste, donde puede verse desde las habitaciones cercanas de los residentes.

La cruz y la ventana circular sobre la entrada de la capilla de Nuestra Señora de los Dolores en Ká-Hó.
La cruz y la ventana circular sobre la entrada de la capilla de Nuestra Señora de los Dolores en Ká-Hó.

Una capilla moderna para un pueblo

El constructor italiano Oseo Acconci estuvo a cargo de la nueva iglesia. También diseñó edificios y obras decorativas. Su capilla se sitúa en el extremo norte del asentamiento y se concibió para que la torre y el altar formaran un hito visible en el promontorio.

La antigua capilla siguió utilizándose como sala de recreo después de la apertura de la nueva iglesia. Este detalle sitúa la arquitectura en la vida cotidiana del asentamiento: una sala se convirtió en centro de culto y otra continuó como espacio interior compartido. Las vigas inclinadas y los materiales sencillos de la capilla son llamativos, pero su significado se entiende mejor junto a las residencias y antiguos edificios asistenciales del pueblo.

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Créditos y derechos de las fotografías
  1. Jacklamf1d14 / CC BY-SA 4.0 · CC BY-SA 4.0 Fuente de la foto ↗ Información de derechos ↗
  2. El tejado inclinado y la sucesión de soportes exteriores de la capilla de Nuestra Señora de los Dolores en Ká-Hó.Yumeto / CC BY-SA 4.0 · CC BY-SA 4.0 Fuente de la foto ↗ Información de derechos ↗
  3. La cruz y la ventana circular sobre la entrada de la capilla de Nuestra Señora de los Dolores en Ká-Hó.Pauloleong2002 / CC BY-SA 4.0 · CC BY-SA 4.0 Fuente de la foto ↗ Información de derechos ↗