En marzo de 2022, un periodista de la Radio Nacional de China salió del pueblo de Lenghu para visitar la entrada de la zona protegida de la antigua base petrolera n.º 5. En el Gobi había dos bombas extractoras inmóviles, junto a un letrero de protección del patrimonio industrial petrolero y una breve presentación. Las máquinas y el rótulo dan escala al lugar: antes paisaje de producción, hoy se lee a través de equipos y fragmentos que permanecen.
Del diario
Las ruinas del pueblo petrolero de Lenghu
Las bombas, los rótulos de instalaciones y los restos de edificios públicos de la antigua base petrolera n.º 5 aún dibujan el espacio productivo y cotidiano de Lenghu.

Dos bombas en la entrada
Las habitaciones devuelven el trazado del pueblo
Más adentro, el reportero describió el asfalto agrietado del antiguo camino minero y edificios bajos sin tejados ni ventanas. Algunos estaban medio enterrados por la arena. En los muros rotos aún se leían nombres de la mina petrolera de Lenghu, la central hidroeléctrica y un banco; otros edificios podían reconocerse como salón, escuela o comedor. Esos nombres recomponen el contorno de una comunidad de trabajo a partir de muros dispersos. El pasado industrial de Lenghu sobrevive en los pozos y bombas, y también en los espacios públicos que organizaron la vida alrededor de la extracción.
