Las torres tibetanas quari de Banma se construyeron con tierra apisonada, piedra y madera como viviendas. El registro nacional las describe como edificios escalonados, por lo general de dos o tres pisos y situados cerca de las laderas. Su volumen forma parte del paisaje del pueblo y de la vida diaria.
Los animales ocupaban la planta baja; las habitaciones estaban arriba, y el último nivel servía de sala religiosa y almacén. Una escalera hecha de un tronco conectaba los pisos.
