Cada tres horas, el farero volvía a subir
Desde una cerilla apagada por el viento marino hasta un trayecto de seis horas al hospital y el regreso a la torre, el relato de Wang Guangmin muestra el trabajo detrás de la luz del cabo Lingao.
Un faro del cabo Lingao cuyo antiguo farero, Wang Guangmin, trabajó con una lámpara mecánica antes de la electrificación en la década de 1990.
El relato de Nanhai Network sitúa el faro en el cabo Lingao y cuenta su trabajo a través del farero Wang Guangmin. Su construcción en 1893 y su función como marca de navegación en la entrada occidental del estrecho de Qiongzhou enmarcan el lugar; el relato se acerca a los gestos prácticos: la cubierta de la lámpara, una cerilla que el viento apagaba una y otra vez, un mecanismo que había que dar cuerda cada tres horas y el óxido que rascaba de la torre.
Desde una cerilla apagada por el viento marino hasta un trayecto de seis horas al hospital y el regreso a la torre, el relato de Wang Guangmin muestra el trabajo detrás de la luz del cabo Lingao.