Un reportaje de Yunnan Daily de 2024 sigue al artesano de Huize Kang Guiyou mientras trabaja una pieza de cobre natural con dos aprendices. La secuencia se describe con un detalle poco habitual: retirar impurezas, martillar el metal hasta formar una lámina, doblar sus bordes hacia dentro, dar forma a la pieza en bruto y después pulir y desarrollar la superficie moteada mediante nuevos calentamientos y tratamientos. El artículo atribuye más de veinte pasos al relato de Kang y señala que un par de jarrones puede llevar unos seis meses. Son detalles de ese taller documentado, no un plazo universal.
El trabajo depende de la respuesta del metal al martillo y al fuego. Kang explica que un exceso de calor puede dañar la composición interna del metal, mientras que una temperatura insuficiente puede hacer que la pieza se agriete al martillarla. Entre ambos riesgos, el artesano calienta y golpea el material repetidamente, ajustando la fuerza y la temperatura en vez de seguir una receta fija y sencilla. El dibujo de la superficie no se pinta sobre el objeto terminado: aparece a través del proceso material que el reportaje describe como quemar, hervir y revelar las manchas.