En el duixiu de Huangzhong, la imagen se ensambla en vez de trazarse con una sola línea continua. Un texto del gobierno del distrito, publicado en 2025, cuenta que los artesanos eligen sedas de colores vivos, las cortan en formas distintas y después superponen, fijan y cosen las piezas. Las capas dan relieve a figuras, animales y flores. El proceso depende de la relación entre el borde cortado y la puntada que lo sujeta: una forma sobresale de la tela base y el hilo fija su contorno y posición.
La imagen aparece donde termina una pieza y empieza otra. De cerca se ven los bordes recortados, las formas superpuestas y las puntadas; desde más lejos, los fragmentos forman una figura, un animal o una flor. El paso de piezas separadas a una composición continua marca el ritmo visual del oficio.
