El primer fotograma de la película de Pekín 2022 era un copo; la diputada que cuenta la historia dice que salió de una cueva pintada de Dundebulak, en Altay. Allí, dice, se grabaron hace más de diez mil años escenas de esquí y caza, y el sitio se cita como prueba del origen del esquí.
Es su palabra —Zhuo Ya·Baheti, conservadora del museo regional de Altay— y el ensayo la atribuye. Lo comprobable es la imagen y su viaje: una pequeña pintura de cueva convertida en símbolo nacional, mientras la roca sigue en su sitio.